MEJORA TU TIEMPO Y PRODUCTIVIDAD

Vivimos en un mundo que no se detiene. Ser altamente competitivo se ha vuelto requisito indispensable y las personas más productivas son las que logran sus metas y el éxito.

Al dejar de postergar, tomar acciones y organizar tu día,  estarás creando un hábito. Establece un plan de comunicación con el exterior, anota tus tareas, revisa su avance, en qué proceso va y el término de la misma. Al final de la jornada, prepara tu nueva lista, un nuevo comienzo está por iniciar.

El tiempo es igual para todos, la planificación es nuestra base y depende de nosotros cumplir nuestros objetivos.

RECOPILAR

Graba o anota todas las ideas que te pasen por la cabeza. Acostúmbrate a organizarlo con un orden que te permita acceder a ello y analizarlo más adelante.

PROCESAR

Echa un vistazo a tu herramienta de recopilación a diario, y utiliza una serie de verbos (hacer, archivar, aplazar, eliminar, delegar…) para procesarlo.

ELEGIR LA HERRAMIENTA

Analiza cuál de ellas te resulta más completa: lápiz y papel, teclado, un mapa de conceptos… Escoge la que te parezca más cómoda para lograr tu objetivo.

DEFINIR EL CONTEXTO

Reflexiona sobre lo que puedes hacer en este momento y lo que no. Categoriza las prioridades. Puedes crear un calendario para poner fecha a tus objetivos.

TRABAJA LA MEMORIA

“Debes buscar el equilibrio, una frontera sensata entre tarea y proyecto que te proporcione la cantidad justa de información para estimular el flujo creativo”.

El árbol de la importancia. “Puedes hacerte funcionalmente productivo, pero no significará nada si no trabajas en algo que te importe”.

ARCHIVAR

Guarda las ideas en un depósito destinado a fines diferentes. De esta manera podrás acudir a ello cuando lo necesites.

REPASAR Y TERMINAR

Distingue entre lo pendiente, lo hecho y lo que vas a archivar.

 

“El libro de los hábitos productivos”. Ben Elijah.